"El infierno cántabro" escuché decir hace años cuando aun intentaba dejar de ser un globero si es que alguna vez lo hice mientras sufría como solo en el ciclismo se sufre para conseguir alargar y endurecer más mis pedaladas cada vez que me subía a la bici. Sonaba bastante bien, aunque con las referencias que tenía y mi poca experiencia en maratones reconozco que asustaba un poco.
Pasaron los años y mis piernas se iban curtiendo en diferentes pruebas siempre intentando dar otra vuelta de tuerca hasta que por fin se alinearon los astros y me planté en la linea de salida con mi compañerao Chema para conocer, no "El Soplao"...si no " El Soplao 2012", un verdadero infierno de 165kms y 4300m+ y hasta -4º de temperatura en las cotas más altas.

